Cuando tú y yo escuchamos la música calladade todos los silencios o de aquella poesía
escrita en el lejano atardecer de un día
la perfección nos mira o somos su mirada.
Es entonces posible aclarar la alborada
de un íntimo deseo porque todo sería
detener el instante que sensual nos daría
volver a lo que somos. Un solo ser amada.
Y entonces en silencio quietos pausadamente
seríamos los fantasmas de un jardín transparente.
Una amorosa alianza. Una alada delicia.
Y entonces finalmente descenderá la esencia
del amor a nosotros. Y toda la existencia
será como un poema o como una caricia.
FERNANDO SÁNCHEZ MAYÁNS (1924)
No hay comentarios:
Publicar un comentario