En la práctica del silencio, esto va unido. Un silencio que no es "un vacío", sino que es paz, atención a la presencia de Dios y la presencia del otro, espera confiada y esperanza en Dios. Evidentemente, el exceso de ruido --no en sentido físico, sino en el de ese torbellino incesante de pensamientos, de imaginaciones, de palabras oídas o dichas en las que nos solemos dejar atrapar, y que no hacen más que alimentar nuestras preocupaciones, nuestros temores, nuestras insatisfacciones, etc.-- deja al Espíritu Santo muy pocas posibilidades de poder expresarse. El silencio no es un "vacío"
Hace 16 años
"La inquietud de la mente es lo primero que descubren generalmente todos aquellos que practican la meditación. Esta inquietud es confirmada por los primeros esfuerzos & al principio conduce al desaliento. Si se cede a estos sentimientos negativos,se va directo al fracaso. Sin embargo, si se acepta el hecho de que esta tarea es seria & difícil, aunque perfectamente posible & merecedora de que se la emprenda, & sin desmayo se sigue practicando, entonces llegará el día en que recibiremos la recompensa, & en que el tumulto del alma se producirá un delicioso silencio, & la inclinación al exterior quedará destrozada por completo"
ResponderEliminarun abrazo
rC
Mi querida mistica...
ResponderEliminarGracias por apoyar mi vida tambaliante, por ayudar a mover el timón (aunque a la fuerza) de este barco mio. Donde definitivamente va Jesús.
Tus ojos son un silencio que desabilita el sentido del oido; y hablo y hablo sin perderle pista a tus ojos; porque en ellos encuetro el manantial de mis inspiraciones.